Los senadores de la UCR acordaron el reparto de cargos

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Naidenoff, de Formosa, será jefe del bloque por un año; luego asumirá el tucumano Cano.

La Nación – El formoseño Luis Naidenoff será el nuevo jefe del bloque de senadores radicales por el término de un año, según el acuerdo al que arribaron ayer los 14 miembros de la bancada y que cerró la disputa interna por la sucesión del jujeño Gerardo Morales que se abrió tras el fracaso electoral de la UCR en las elecciones presidenciales de octubre.

El acuerdo contempla que el año próximo la jefatura de la bancada pasará a manos del tucumano José Cano, candidato impulsado por Morales luego de que Naidenoff recibió el respaldo del sector liderado por Ernesto Sanz, actual presidente del partido y senador por Mendoza.

El intercambio de cargos también alcanzará a la vicepresidencia primera del Senado, que le corresponde a la UCR en su condición de primera minoría opositora. A partir del 10 de diciembre Morales ocupará ese sitial por el término de un año. Vencido ese plazo, el pampeano Juan Carlos Marino volverá al cargo que ocupa en la actualidad.

Este acuerdo dejó fuera de los cargos de peso al sector que se referencia en el vicepresidente Julio César Cobos, que, de todas maneras, quedó integrado con la vicepresidencia de la bancada, en la que sería designado Eugenio Artaza (Corrientes).

El nuevo y delicado equilibrio de fuerzas interno radical quedará plasmado en la sesión preparatoria prevista para hoy (como se informa por separado), cuando Morales jurará como nuevo vicepresidente del Senado a partir del 10 de diciembre próximo.

El acuerdo implica un triunfo de Morales, que, si bien deberá ceder la jefatura del bloque, consiguió reunir las fuerzas suficientes para conseguir un lugar de privilegio dentro de la estructura de poder de la Cámara alta, resistiendo así los pedidos de "oxigenación" y "renovación" que le llovieron tras el fracaso electoral de la alianza de la UCR con el peronismo disidente de Francisco de Narváez.

De hecho, uno de los argumentos esgrimidos por el jujeño para soportar la embestida de sus correligionarios fue pedir que la renovación alcanzara a todos, poniendo en duda la continuidad de Marino, alineado con el sector de Sanz, como vicepresidente del Senado. Ahora, ambos dirigentes cuestionados compartirán ese cargo en los próximos dos años.

El sector más perjudicado, en tanto, fue el denominado cobismo, sobre todo porque quedó fuera de los lugares de peso en el reparto de poder sellado ayer apenas dos días después de que la mendocina Laura Montero afirmó que su sector estaba en condiciones de reclamar la presidencia de la bancada.

El postulante a ese lugar era Artaza. Pero el cargo que más ansiaba ese sector era la vicepresidencia de la Cámara alta, para el que se postulaban Montero y Pablo Verani (Río Negro), quien pretende retirarse de la política dentro de dos años.

Sin embargo, Morales y Sanz finalmente llegaron a un acuerdo que obligó al cobismo a resignarse y aceptar que no tenía los votos para tan altas pretensiones.

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