Juez y Negri cocinan a fuego lento una posible sociedad
Hoy ubican sus coincidencias en la resistencia anti K, pero ya piensan en 2011.
LaVoz.com.ar – La secuencia fue de apenas dos fotos en menos de 10 días, pero generó por igual sorpresa y suspicacias y arrojó un fuerte indicio sobre los movimientos que se vienen en el escenario político provincial. La decisión de los jefes del Frente Cívico, Luis Juez, y de la UCR, Mario Negri, de ponerse a la cabeza de una ofensiva anti K por parte de todo el arco de diputados cordobeses opositores al Gobierno nacional, para resistir las retenciones al agro, blanqueó en público los primeros gestos de acercamiento de ambos rumbo a una posible confluencia electoral en 2011.
El pasado jueves, cuando compartieron una conferencia de prensa en el hotel Windsor, los dos trataron de esquivar ese eje de su cercanía actual e intentaron poner en el centro de las miradas sus coincidencias respecto a los modales poco republicanos y federales que luce la Nación para con las provincias.
“Que la gente se quede tranquila, no estamos haciendo ninguna travesura”, se atajó Negri. “No soy tan pelele como para anteponer mis diferencias con Negri por encima de las necesidades de los cordobeses”, remató Juez, postergando para más adelante el debate personal que tiene pendiente con el presidente de la UCR, a quien durante las pasadas elecciones acusó de haber recibido dinero del PJ para sostener su candidatura a gobernador y bloquear así las chances del Frente Cívico.
El conflicto del campo les ofreció a Juez y Negri la chance (y la excusa justa) para mostrarse y actuar juntos, en una causa que –presumen– pocos podrían objetar, como lo es defender a Córdoba de la prepotencia fiscal de la Nación.
Con freno de mano. Por ahora, la movida llegó sólo hasta ahí y se seguirá jugando en el terreno de la lucha legislativa contra el poder K, que ambos prometieron encabezar. Mientras, el acercamiento entre la UCR y el Frente Cívico se seguirá cocinando a fuego lento.
Después de las dos exposiciones que tuvieron juntos, ni Juez ni Negri quieren profundizar todavía esa línea. Prefirieron parar la pelota y no apurar los tiempos. “No se pueden exponer tanto y de golpe, porque los van a cascotear de todos lados”, graficó un dirigente cercano a los dos líderes opositores.
La referencia apunta al “ruido” interno que obviamente genera en sus respectivos partidos esta repentina cercanía. La UCR, vale recordar, está a las puertas de un proceso electoral interno, en el que la mayoría de los principales protagonistas expone hacia afuera la voluntad de “recuperar la identidad” propia, pero al mismo tiempo hacen gestos indisimulables hacia el juecismo.
Y en el Frente Cívico, la brecha que abren los nuevos movimientos de Juez es mucho mayor. En ese renglón hay que anotar a los sectores kirchneristas que todavía juegan en la coalición; a los radicales J (como el jesusmariense Marcelino Gatica, anotado para presidir la UCR) que nada quieren saber con Negri; y al intendente de Córdoba, Daniel Giacomino que por convicción o conveniencia –o una mezcla de ambas cosas– abrazó con fuerza la causa kirchnerista a fines de 2007, en cuanto supo que iba a gobernar la segunda ciudad del país.
Al margen de que cómo intenten acomodar sus respectivas cargas internas, Juez y Negri también se verán obligados a salir a explicarles a los cordobeses cómo su duro enfrentamiento del último semestre puede mutar a una eventual afinidad futura. Todo un dilema.
Las dos fotos
Tractorazo. El 26 de marzo, Luis Juez y Mario Negri se sumaron al tractorazo frente a la Casa de las Tejas y ofrecieron apoyo al gobernador Juan Schiaretti.
Conferencia. El jueves pasado reaparecieron anunciando que los legisladores de la oposición monitorearán el cumplimiento de las promesas K al campo.
