El radicalismo salió de caza y pesca

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Además del propio Cobos, hubo contactos con Carrió, López Murphy, Macri, Stolbizer, Juez y Solá. “Hay que construir un gran frente alternativo al populismo conservador de los Kirchner”, justificó la movida el diputado Oscar Aguad.

CríticaDigital.com.ar – Todos contra los Kirchner. El radicalismo está a la caza de los líderes de la oposición que emigraron de la UCR y de otros que nunca pasaron por la filas de Yrigoyen para formar una alternativa electoral que se enfrente al Frente para la Victoria en 2009 y que lo suceda en el Gobierno en 2011. Además del inminente regreso de Julio Cobos, imaginan una convivencia de Elisa Carrió, López Murphy, Mauricio Macri, Margarita Stolbizer, Luis Juez y Felipe Solá.

“Hay que construir un gran frente alternativo al populismo conservador de los Kirchner y al neoliberalismo de los 90”, explica el diputado Oscar Aguad, jefe de la bancada de la UCR en la Cámara baja, y uno de los padres del plan “resurrección”. La delantera radical se completa con el jefe de los senadores, Ernesto Sanz. Los contactos con el resto de las fuerzas ya empezaron. Y también los tirones y los retaceos.

El acercamiento transversal que posibilitó el debate por las retenciones móviles opera de plataforma. Gracias a esas negociaciones, Aguad y Sanz aceitaron sus vínculos con la Coalición Cívica, el PRO y el peronismo de Felipe Solá. El jefe de la bancada de Lilita, Adrián Pérez, oficia de interlocutor con ese sector. Dentro de la CC, de hecho, ya convive una alianza con el sector de la UCR que responde a Margarita Stolbizer, que a su vez negocia por su parte con los enviados del Comité Nacional.

Carrió, antes de caminar, planteó sus “límites”: “Es la alianza de Duhalde con Cobos”. Sin embargo, del diálogo entre Aguad y Pérez avanza un acuerdo territorial para Córdoba que también incluye al ex intendente Luis Juez y al ex diputado Mario Negri, un radical muy cercano a Carrió. Para Mendoza imaginan un esquema similar con el intendente Víctor Fayad, que ya tuvo su foto con la fundadora de la Coalición Cívica.

Pero la tierra de Cobos tiene un problema para Carrió: el propio Cobos. Para los radicales, en cambio, es una promesa. También mendocino, Sanz se ocupa de negociar con Cleto y las charlas están avanzadas. Ya es un hecho: el Vicepresidente será reincorporado a la UCR y el centenario partido tendrá a un hombre en el Gobierno.

Hasta hace unas semanas, para la cúpula radical era inconcebible aceptar a uno de sus afiliados en el Ejecutivo K. “Pero desde la Vicepresidencia se muestra como el más opositor. Sólo apoya al Gobierno en las cosas menores, pero en los temas que le importan a la gente, es el más crítico. Y tiene más de 70% de intención de votos”, confiesa un operador del Comité Nacional de la calle Alsina.

Cobos tiene sus peros: exige, para volver, que el presidente del partido, Gerardo Morales, termine con la política de castigos, que levante las intervenciones en los distritos donde gobiernan los radicales K, que abra el debate interno y que le devuelva su carné de afiliado. “Eso es un trámite, lo importante es acordar un programa alternativo”, comentan en Alsina.

Los contactos también llegan al PJ díscolo, donde Cobos siente que ahí juega de local: mantiene alianzas de largo aliento con justicialistas de su provincia, como el diputado Enrique Thomas, que fue clave para el disenso kirchnerista por el debate agropecuario. De esos días, Cobos guarda la mejor de las relaciones con Felipe Solá. Aguad y Sanz también, que cada tanto le envían una señal de vida.

Los radicales, como Ricardo López Murphy, que también colgaron los guantes de Alem, quieren saber en qué anda Cobos. Cada día, los operadores del Vicepresidente (Néstor Majul, director de Relaciones Institucionales del Senado, y Juan Mantilla, su secretario privado) reciben decenas de pedidos de audiencias. López Murphy ya envió a sus emisarios, y también recibió a Sanz. Esas dos puntas también afectan al PRO, que por un lado abrió el paraguas duhaldista y por otro, de la mano de Federico Pinedo, afirma sus coincidencias con el armado opositor.

Artaza danza con Cobos

Lo primero que hizo Nito Artaza cuando entró al despacho fue pasarle una factura al vicepresidente: le reprochó que haya ido al teatro a ver a su competidor, Miguel Ángel Cerruti, y no a él. Ayer, el humorista y ex candidato a diputado radical visitó a Julio Cobos en el Senado. Lo invitó a ir a ver su espectáculo y le anunció que el próximo show se llamará “Danza con Cobos”. Con la presencia de un grupo de radicales como testigos, también hablaron de política y de la necesidad de reunificar el partido.

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