Un apuro antes de la asunción
La Emergencia Económica tiene que esperar hasta la semana próxima porque el oficialismo no alcanzó los votos necesarios en el Senado.
Derf.com.ar – Lo ocurrido fue una sorpresa – de las no muy gratas- de fin de año en el Senado: la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner tuvo un inesperado traspié y ayer el oficialismo no pudo hacer aprobar dos leyes económicas clave para la nueva gestión, como son la de emergencia económica, la de los impuestos al cheque y a la venta de cigarrillos.
La UCR que lideró la oposición – como para ir practicando- le negó los votos que se necesitaban y festejó dejarle a la nueva presidenta el tratamiento de tan importantes iniciativas.
Pero los nubarrones llegaron a Balcarce 50 por la mañana después de una reunión entre la Presidenta electa, el jefe de Gabinete Alberto Fernández ( que ya se ubica como el único interlocutor válido de Cristina) y los presidentes de los bloques oficialistas en el Congreso, Miguel Pichetto (Senado) y Agustín Rossi (Diputados).
Sabido es que la Emergencia es un proyecto que los legisladores K querían “salvarle a Cristina” el tener que promulgarla desde la Presidencia.
En realidad el camino de la Emergencia fue de contratiempo y aprietos, ya que sufrió un traspié la semana pasada, cuando la oposición frenó en el Senado el proyecto del Ejecutivo. Lo que dio lugar a que los suspicaces diputados K apuren el paso y
Alberto Balestrini, y el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, copiaron la iniciativa del Ejecutivo y la aprobaron el martes en la Cámara Baja, para que el Senado haga lo mismo ayer.
Pero allí, se necesitaban los dos tercios para tratar lo que llegó de Diputados, y faltaron dos votos. La casualidad hizo que justo en el momento preciso se fueran Carlos Reutemann y el pampeano Rubén Marín, quien después volvió.
Así las cosas estas leyes clave se votarán la semana que viene y Cristina será, ya como presidenta, la que promulgue la prórroga de la emergencia económica. Algo que, se huele, ella no hubiera querido y sus legisladores – aunque no todos- intentaron que no ocurra para “zafar “ a la futura presidenta del “mal trago”.
