Más subsidios para tapar agujeros

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Los fondos son para pagar la importación de gas, gasoil y electricidad, el combustible para las aerolíneas y más costos del transporte.

CriticaDigital.com.ar – El Gobierno reasignó partidas presupuestarias por $2.510 millones, para afrontar mayores gastos por subsidios a las generadoras eléctricas, la importación de gas, gasoil y a trenes y colectivos. Fue la segunda gran redistribución del año, a cargo de los superpoderes del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. La más beneficiada fue la oficina que distribuye los subsidios eléctricos, con casi 1.600 millones. Las transferencias a trenes, colectivos y aerolíneas sumaron 420 millones.

Transcurrida más de la mitad del año, el Gobierno salió a reforzar los organismos que distribuyen los subsidios clave de la economía. A través de la decisión administrativa 310, el jefe de Gabinete incrementó las partidas del Ministerio de Planificación (2.177 millones), Obligaciones a Cargo del Tesoro (173 millones) y Ministerio de Economía (93 millones).

El grueso, 1.598 millones, fue para la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico. La oficina es la encargada de afrontar la diferencia de precio cuando, por falta de gas, las centrales deben funcionar con combustibles líquidos. Y también es responsable de pagar la importación de energía de Brasil. Al 31 de mayo pasado, Cammesa ya tenía ejecutado el 67% de su presupuesto.

La ampliación admite de hecho que los subsidios oficiales a la energía eléctrica serán muy superiores a los presupuestados. Esta redistribución aumenta 28% los fondos disponibles.

La compañía estatal Enarsa, responsable de la importación a pérdida del gas boliviano, tuvo un aporte de 214 millones. Los fondos cubren la brecha entre el precio del gas comprado al país limítrofe, que cotiza a unos 8 dólares por unidad de medida, y el precio de venta a las petroleras del país, a menos de 2 dólares. Durante los primeros cinco meses del año, Enarsa ejecutó el 54% de su presupuesto.

El otro gran capítulo de la reasignación presupuestaria fue el de transportes. El Fondo Fiduciario de Infraestructura del Transporte, que distribuye los subsidios a los colectivos, recibió un aporte extraordinario de 180 millones. Las empresas compran el gasoil a 52 centavos. El Estado se hace cargo de cubrir el resto hasta los 2 pesos. Esta cuenta estaba agotándose. La Secretaría de Transporte ya había gastado el 59% de los recursos asignados a ese fin.

Los trenes recibieron otros 180 millones. Metrovías, del grupo Roggio, Trenes de Buenos Aires, del grupo Cirigliano, y la estatal UGOFE recibieron 40 millones cada una. Las de cargas Ferrovías, Ferrocentral y Belgrano Cargas se embolsaron 20 millones cada una. Al 31 de mayo ya se había distribuido el 50% de los subsidios previstos para todo el año.

La decisión administrativa otorgó 60 millones a las aerolíneas para subsidiar el combustible JP1. De esa cifra, 32 millones correspondieron a las empresas del grupo español Marsans, Austral y Aerolíneas Argentinas. La subsidiaria de la chilena Lan se benefició con 3 millones. Los 24 millones restantes figuraron en el renglón “sin discriminar”. Transporte ya había gastado el 60% de los recursos que tenía asignados para esta función.

El jefe de Gabinete reservó una pequeña porción para su propia área. La decisión administrativa redirigió 25 millones para actividades de prensa y difusión de la Jefatura de Gabinete.

Los fondos necesarios para la redistribución se tomaron del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, que cedió 2.456 millones de su presupuesto.

Alcanza para tres semanas de luz

En apenas la primera mitad del año, la cuenta de los subsidios a la electricidad superaró con creces todo lo gastado durante 2007. Al 31 de mayo, la administradora del mercado eléctrico mayorista, Cammesa, llevaba gastado 3.900 millones. Ahora, el jefe de Gabinete reforzó la partida con 1.598 millones adicionales. Durante todo el frío año pasado, la compañía mixta que subsidia el consumo de luz gastó 4.300 millones.

En el sector hacen la siguiente comparación: el año pasado, los 1.600 millones que le acaban de girar a Cammesa hubieran alcanzado para subsidiar el sistema durante varios meses. Este año, la cifra se esfuma en apenas tres semanas.

Como intermediaria entre las generadoras y las distribuidoras, su rol es importar a pérdida el gasoil y fuel oil necesarios para generar electricidad cuando falta gas. Los combustibles líquidos cuestan unas diez veces más que el gas. También importa a pérdida la electricidad de Brasil en los momentos de mayor consumo.

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