Logros y deudas en cuestión de género

1

En el día internacional de la mujer, cuatro especialistas femeninas dan su opinión

1. ¿Cuáles fueron los avances que se dieron en relación con la cuestión de género en la última década?

2. ¿Cuáles son los desafíos pendientes?

3 ¿Qué proyectos de ley de género deberían ser tratados en 2010?

 

Estela Díaz, referente de Acción por los Derechos de las Mujeres (ADEM).

1 Es evidente el avance de las mujeres en el espacio público. Especialmente si pensamos el inicio de la década, con la enorme crisis económica, política y social que significó el 2000/2001, las mujeres fueron protagonistas destacadas de la resistencia a las políticas neoliberales y de la reconstrucción del tejido social. Proceso que fue coronado con mujeres en lugares claves en todos los terrenos: sociales, académicos, culturales, políticos. Avances que nos encuentran en el año del bicentenario con una mujer como presidenta, el cargo de máxima representación política.

2 Profundizar las políticas que posibiliten alcanzar una igualdad de participación y representación en el ejercicio ciudadano y ampliar el campo de los derechos sexuales y reproductivos. Para que sea posible, se requiere de medidas que acrecienten la igualdad de géneros tanto en el ámbito público como en el privado y que se extiendan a la esfera laboral y económica, donde se hallan las mayores resistencias a los cambios.

3 Es impostergable la implementación de la educación sexual en todos los niveles de la enseñanza. Esto no supone una ley sino la efectiva implementación de la ley vigente. La despenalización y legalización del aborto forman parte de una agenda urgente. Hoy dos jovencitas del sur de nuestro país patentizan la triste realidad a la que son sometidas por arbitrarias intervenciones judiciales y por lo restrictivo de la ley vigente. Una legislación que avance en la paridad de representación tanto en el ámbito público como privado y de las organizaciones de la sociedad civil. Por último es central que se avance en legislaciones que apunten a incentivar las responsabilidades familiares compartidas, con licencias más amplias para los varones y políticas públicas integrales de cuidado infantil, tanto para trabajadores de sector formal como informal.

Mabel Bianco, titular de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).

1 La ley de salud sexual y reproductiva fue un gran avance que se completó con la ley de educación sexual y la ley de anticoncepción quirúrgica, que es tanto para hombres como para mujeres. Con esta última legislación, las mujeres pueden acceder a la ligadura de trompas. Si bien en la implementación de estas leyes hay deficiencias y demoras, existen y cambiaron la vida de muchas mujeres.

La ley contra toda forma de violencia sobre la mujer, sancionada en marzo de 2009, representa otro avance. Esta tiene una característica particular que es que actúa contra la violencia en todos los ámbitos, por ejemplo, incluye la violencia mediática. Es muy amplia y llevó mucho esfuerzo su sanción, ya que los grupos de mujeres trabajamos durante 13 años para lograrlo. La pena es que aún no se reglamentó ni se difundió. Otros avances son los cambios en la ley nacional de cupo, que mejoró la participación política de mujeres. Se trata de una ley que obliga a que en todas las listas para cargos electivos nacionales haya un 33 por ciento de cargos ocupados por el sexo opuesto a la mayoría. Es muy bueno porque obligó a que en la lista de diputados y senadores, por ejemplo, hubiera mujeres. Gracias a eso tenemos una representación de mujeres que en el Parlamento nacional oscila entre el 40 y el 45 por ciento.

2 El gran desafío es ir por la igualdad o paridad en todo sentido. En 2007, los gobiernos de América latina y el Caribe avalaron el Consenso de Quito, es decir que se comprometieron a tomar medidas para garantizar la igualdad y la paridad. Pero no hubo avances. En ese sentido el Gobierno perdió una gran oportunidad con la reforma electoral, ya que no incluyeron nada sobre la equidad. En cuanto al terreno laboral, hay otro gran desafío, allí la discriminación es mucho mayor. Por ejemplo, en un mismo puesto de trabajo, las mujeres ganan entre un 30 y un 50 por ciento menos que los hombres. Incluso las ayudas sociales, como el Plan Familias, no promueven la igualdad, sino que incentivan a que ellas sean las únicas o principales cuidadoras de los hijos y responsables de las tareas del hogar. Porque a las mujeres se les paga algún beneficio para que realicen esas tareas domésticas, y así no se promueve una responsabilidad equitativa con el varón. Un mundo más igualitario empieza por la democracia en la familia.

3 Necesitamos una ley que aclare que cualquier caso de violación es causa suficiente para no penalizar el aborto, o sea permitirlo. Exigimos programas para prevenir y atender la violencia contra las mujeres en forma integral. Y proyectos para que muchas salgan de la pobreza con acceso a trabajos estables, no precarios y con beneficios sociales.

María Elena Barbagelata, ex directora General de la Mujer en la Ciudad de Buenos Aires.

1 En la última década pueden destacarse las sanciones de las leyes de ligadura de trompas, de educación sexual y la de tratas de personas. Estas leyes representan en sí mismas un avance en los derechos de las mujeres y una posibilidad mucho más concreta para la implementación de políticas públicas de género. Se han registrado importantes avances, que se perfilan como herramientas pero que todavía están en el plano de la teoría. Es necesario ahora que estas herramientas pasen al plano de la realidad.

2 Es imprescindible que todas las mujeres puedan acceder a la Justicia y, sobre todo, es imperioso que se cumpla con las leyes que ya están vigentes. Otro desafío es implementar en todo el país políticas públicas necesarias para asegurar la igualdad entre varones y mujeres, porque ésta es una de las grandes deudas. También se debe trabajar para perfeccionar las leyes. Somos uno de los países con legislaciones más avanzadas y completas, pero hay una gran distancia entre la teoría y el cumplimiento de esas leyes en la realidad. Especialmente en relación al aborto no punible, que es permitido por el Código Penal –en los casos de violaciones y cuando existen riesgos para la vida de una mujer–, y muchos jueces se niegan a aplicar.

3 En cuanto a la legislación, se podría mejorar la ley de trata, que creo que ya quedó en el camino, en especial cuando la ley establece una diferencia entre menores y mayores. También se debería revisar el tema de salud reproductiva para que se contemplen las situaciones en las que se debe interrumpir el embarazo. Por último, una deuda pendiente es contar con una ley que profundice la igualdad entre varones y mujeres en el ámbito del trabajo. La ley que está vigente en la actualidad fue sancionada en 1974 y la realidad laboral ha cambiado mucho. Por esto es necesario ajustar las normas en este terreno, donde se presentan muchas desigualdades.

Laurana Malacalza, responsable del área de Género del Comité Contra la Tortura, de la Comisión Provincial por la Memoria.

1 En relación a las mujeres detenidas en la provincia de Buenos Aires se ha adquirido una mayor visibilidad en las problemáticas vinculadas al régimen y las condiciones de detención, que han estado presentes en la agenda pública, en la política y en las reformas judiciales. También hay una mayor visibilidad de las acciones que han llevado a cabo las mujeres detenidas, en cuanto a presentaciones ante organismos públicos y denuncias en la justicia penal de carácter colectivo. Esas acciones se vieron acompañadas por organizaciones de derechos humanos, y ha sido un tema que se ha impregnado en otros movimientos vinculados con la cuestión de género, que han tomado los reclamos de las mujeres detenidas como un tema de sus propias agendas. Además, otro de los rasgos en los que se registra un progreso significativo es en la sanción legislativa del protocolo facultativo de la Convención del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw).

2 En relación al área donde trabajo, los desafíos están en los paradigmas judiciales. En ellos se deben incorporar las cuestiones particulares que sufren las mujeres detenidas. La Justicia debe tener una mirada más profunda respecto de temas como la salud sexual y reproductiva, la convivencia de los niños con sus madres en las instituciones carcelarias y los niveles de violencia de género que existen en las unidades penitenciarias. También, en cuanto a leyes que tiendan al otorgamiento de medidas alternativas a la prisión, sobre todo para aquellas que tengan hijos a cargo.

3 Debe ser aprobado en la provincia de Buenos Aires un proyecto integral que aborde la violencia de género en los distintos ámbitos, sobre todo en los públicos. Otra ley que debería implementarse es una que reglamente el uso de la fuerza pública sobre las mujeres, principalmente para la policía y el servicio penitenciario. La despenalización del aborto es una ley fundamental con la que se debería avanzar para que no haya más condenas sobre las mujeres que los deben practicar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *