La Oposición busca unificar una agenda desde el Congreso
El Comercio On Line – La abstracción en la que había caído la discusión sobre el papel de las fuerzas opositoras para los próximos años podría convertirse ahora en algo más concreto si prospera la idea de armar un frente programático que incluiría a la UCR, la Coalición Cívica, el socialismo, el peronismo no kirchnerista y, quizá, Pro.
Vuelto casi inútil el debate sobre quién había ganado el derecho de liderar el conglomerado antikirchnerista, Gerardo Morales, presidente de la UCR, propuso ayer que se arme un frente multipartidario con una agenda común que, en un principio, sería parlamentaria.
Si bien el intento de unir fuerzas en el Congreso tuvo escaso éxito en los últimos tiempos, en este caso Morales planteó partir de la agenda parlamentaria para luego unificar criterios en temas que no sean de definición legislativa.
"El Congreso es un ámbito en el que están representadas las fuerzas más importantes. Pero hay otros temas que tienen que ver con la calidad institucional que no necesariamente pasan por el Parlamento", explicó Morales.
El presidente de la UCR y candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna en las últimas elecciones invitó a Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, a que se sume en un frente con el radicalismo y el socialismo. También pidió que se encolumnen el peronismo no kirchnerista y Pro.
"Es necesario que nos unamos, aunque más no sea alrededor de una agenda común, con Pro, el peronismo, el socialismo, la UCR y la Coalición Cívica. Le pido a Carrió que haga un esfuerzo por resolver sus cuestiones ideológicas y que se sume para armar un gran frente opositor al Gobierno. Hay que dejar a un lado la pelea por ver quién es el uno, el dos o el tres de la oposición", reclamó Morales.
El presidente del radicalismo ya conversó sobre el tema con Rubén Giustiniani, titular del Partido Socialista. "Por ahora, lo único concreto es que el socialismo armará en el Congreso un interbloque con la Coalición Cívica. Tenemos una muy buena relación con la UCR y lo más probable es que todos podamos confluir detrás de una agenda común", señaló Giustiniani, que volverá a reunirse esta semana con Morales.
En Pro admitieron la posibilidad de que se conforme una mesa legislativa en la que el representante del espacio sería Federico Pinedo. Sobre la posibilidad de armar un frente que exceda el ámbito parlamentario, las respuestas fueron más evasivas. "Si la idea es armar una agenda común en Diputados, la respuesta será que sí", contestó uno de los principales dirigentes del macrismo.
La posibilidad de que la Coalición Cívica se sume -incorporación que parece imprescindible para que el bloque opositor tenga peso- resulta algo más compleja.
En un principio, el hecho de que Carrió hubiera mostrado predisposición para sumar en la CC a los dirigentes radicales Mario Negri -jefe de la UCR de Córdoba-, Víctor Fayad -intendente electo de Mendoza- y Ricardo Gil Lavedra -candidato a senador por la Capital en la última elección- no cayó bien en el radicalismo.
"Le pido [a Carrió] que no hagamos lo del Gobierno. No terminemos cooptándonos gente entre nosotros, porque eso es muy malo", confió Morales.
El presidente del radicalismo también advirtió que la CC "tiene problemas hacia adentro" y que Carrió deberá lidiar con esos inconvenientes antes de definir si se suma a una mesa opositora amplia.
En el peronismo no kirchnerista es más intrincada la situación, pues no está claro quién conduce el espacio. Son varios los líderes con alguna representación -Rodríguez Saá, Lavagna, De la Sota, Romero, tal vez Duhalde-, pero por ahora no se advierte una articulación concreta. La resultante de las próximas peleas alrededor de la normalización del Partido Justicialista podría definir este tema.
