Hacia la recuperación partidaria
El comicio del pasado domingo 28 de Octubre, implica para la UCR-Capital el inicio de un proceso de recuperación que será acentuado mediante una profunda acción del partido orientada a modernizarse.
El resultado del comicio del 28 de octubre pasado implica para la UCR Capital el inicio de un proceso de recuperación que será acentuado mediante una profunda acción del partido orientada a actualizarse, para alcanzar niveles de desempeño similares a los de los partidos políticos más modernos del mundo.
Tras diversas elecciones en las que obtuvo magros resultados y ningún escaño en el Congreso de la Nación, la UCR Capital conquistó ayer el 7% de los votos en la elección para Senadores nacionales por el distrito, en la que presentó la candidatura de Ricardo Gil Lavedra, y 6% en la elección para diputados nacionales, lo cual le permitió retener su banca a la diputada Silvana Giudici.
La renovación de las autoridades en el distrito, que implicó la elección de jóvenes profesionales en la conducción, como el abogado Carlos Más Vélez en la presidencia. Los jóvenes le dieron al partido un impulso que aportó a la movilización de sus afiliados.
Asimismo los candidatos se prodigaron en una campaña activa, en la que comunicaron con meridiana claridad que los valores democráticos y republicanos del radicalismo permanecen inalterados y retemplaron el ánimo de afiliados y simpatizantes.
Esto ya pudo apreciarse en el mes de julio cuando más de 15 mil afiliados eligieron a los candidatos, convirtiendo a la UCR en el único partido del distrito que presentó candidaturas resultantes de elecciones internas, como corresponde con la tradición democrática del partido.
Compromiso
Este resurgimiento del radicalismo se expresa por los 118 mil votos obtenidos en la elección de senadores y los 104 mil en la elección de diputados. Visto en el contexto de las elecciones más recientes, claramente la UCR Capital ha iniciado un proceso de recuperación que será acentuado a poco que los afiliados y el resto de la ciudadanía aprecie el compromiso adquirido por el radicalismo tras la grave crisis de fines del siglo pasado y comienzos del actual.
Sin ir más lejos, en la anterior elección para diputados, en el año 2005, el radicalismo había obtenido 39.881 votos y en la de 2003, 56.629. Claramente el radicalismo ha quebrado la tendencia decreciente, con la decisión de miles de votantes de volver a colocar en la urna la tradicional lista 3.
En los objetivos inmediatos de la nueva conducción del radicalismo de la Ciudad de Buenos Aires se contempla la reforma de la Carta Orgánica, para hacer del partido una institución más útil a la comunidad y también más participativa; se contempla asimismo el desarrollo de planes de actividad en conjunto con organismos públicos y ONGs para aportar a las soluciones de los problemas más acuciantes de la sociedad, con una presencia notable de afiliados y militantes en tareas comunitarias.
Se prevé asimismo desarrollar seminarios de capacitación y doctrinarios para mejorar la calidad dirigencial a fin de presentar cada vez mejores candidatos.
La UCR capital tiene el convencimiento de que es necesario el fortalecimiento de los partidos políticos, el mejoramiento de la calidad de estos para prestar un mejor servicio a la sociedad y especialmente para convencer a los ciudadanos de las ventajas que implica elegir representantes formados por instituciones políticas tradicionales en lugar de individuos que hacen del personalismo y del clientelismo sus mejores argumentos de conquista de la voluntad ciudadana.
