Detrás del triple crimen está el cartel de Sinaloa
Su líder, “Chapo” Guzmán, es el nuevo Escobar Gaviria y el hombre más buscado por la DEA. El país, como productor de efedrina de muy bajo costo. La ruta del precursor químico. Por Pablo Alarcón
CríticaDigital.com.ar – La Argentina es sede del cartel de Sinaloa, el más poderoso grupo de narcos de México. Una investigación demuestra que los nueve mexicanos detenidos en un laboratorio de Ingeniero Maschwitz –a quienes los investigadores relacionan con Sebastián Forza como presunto proveedor de efedrina– pertenecen al cartel liderado por Joaquín “Chapo” Guzmán Lorea, el más peligroso de los capos mexicanos y el más buscado por los Estados Unidos. Los investigadores del triple crimen aseguran que Forza mantuvo varias reuniones en el café Tucson del Unicenter con Iber Esteban Corradi, un empresario argentino al que la DEA investiga por ser el presunto nexo entre los carteles mexicanos y los proveedores locales de efedrina.
El cartel de Sinaloa es una organización más parecida a un holding empresarial que a una banda. Por eso sus brazos se extienden hacia los mercados mundiales. Y ya tocaron el corazón de la Argentina, donde el interés se centra en la efedrina, el componente principal de las drogas sintéticas, prohibida en México. Esta semana dos empresarios distribuidores de precursores químicos inscritos en el registro oficial de la Sedronar fueron detenidos acusados de venderles la sustancia a los mexicanos. Cuando allanaron las oficinas de Mario Ribet, los investigadores descubrieron que, además, habían vendido más de 2.300 kilos cuyo destino ocultan. Al mismo tiempo la Aduana está a punto de destruir otras dos toneladas de efedrina que recalaron en el aeropuerto de Ezeiza, provenientes de la India, pero con destino final en México. El ministro de Justicia Aníbal Fernández reconoció que el Gobierno ya le pidió ayuda al embajador norteamericano, Earl Wayne, y a la DEA.
De Guanajuato a Maschwitz. Cuando la Policía Bonaerense y el juzgado federal de Campana divulgaron la noticia de un laboratorio de drogas sintéticas allanado en una quinta de la zona norte aseguraron que los nueve mexicanos detenidos ese día pertenecían al cartel de León. Esta semana, la Procuración General de la República (PGR) del Estado de Guanajuato, cuya capital es León, emitió un comunicado oficial en el que desmiente la existencia de tal grupo. Tres fuentes expertas en la trama narco mexicana confirmaron lo dicho por la PGR y explicaron la lógica y el funcionamiento de las redes que ahora desembarcan en la Argentina, donde encuentran la condiciones ideales para expandir su negocio más rentable: las drogas de diseño con las que inundan los Estados Unidos. De todas ellas la más exitosa y rentable es el cristal meth, o metaanfetamina cristalizada, la que fabricaban en la quinta de Maschwitz. En el chalet en el que los hombres del Chapo Guzmán trabajaban día y noche hasta el allanamiento del 19 de julio pasado había 20 kilos de esos cristales de un blanco azulino y opaco, parecidos a piedras preciosas en bruto. Unas 20 mil dosis de la sustancia que se fuma y produce una euforia superior a la de cualquier otra droga.
“Por el tipo de instalaciones que encontraron en la Argentina, la edad y la procedencia de todos los mexicanos detenidos allí y por el destino de los cargamentos de efedrina contrabandeada desde Buenos Aires, quien está instalado en la Argentina es el cartel de Sinaloa”, le explicó a Crítica de la Argentina Ricardo Ravelo, autor de Los capos: las narco-rutas de México, un best seller al que le siguieron otros tres libros sobre el narcotráfico de su país. Con la misma contundencia lo confirmó Samuel González, quien fue representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y ex jefe de Fiscales para el Crimen Organizado en México. “El grupo detenido en Buenos Aires está relacionado con León, una plaza que controla el cartel de Sinaloa. Su jefe indiscutido, el Chapo Guzmán, ha sido muy hábil para desarrollar su estrategia empresarial y su relación en el ámbito político donde tiene altos contactos que le garantizan impunidad”, dijo González, actual asesor en seguridad y justicia del Estado mexicano.
En off the record, una tercera fuente, del riñón de la PGR, asintió desde Culiacán, la capital de Sinaloa y una de las ciudades que han sido sembradas de cadáveres por la guerra de carteles: “Nos consta que la efedrina que viene de la Argentina entra por el aeropuerto del DF, cuyo sector de cargas es controlada por la gente del cartel de Sinaloa”. En marzo, policías federales mexicanos incautaron un cargamento de casi 52.7 kilos de efedrina en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que viajaron en cuatro valijas en un vuelo de Buenos Aires-DF. La Secretaría de Seguridad Pública confirmó a este diario que los pasajeros que las llevaban –nunca se presentaron a reclamarlas y no fueron detenidos– iban hacia León, Estado de Guanajuato, la patria de los que cayeron en Maschwitz.
Un día después del allanamiento en el laboratorio, en DF cayó un argentino, José Ignacio Galindo Salinas, que llegó en un vuelo procedente de Buenos Aires y tenía como destino la ciudad de Guadalajara, con otros cincuenta kilos de efedrina. En Buenos Aires, en el aeropuerto de Ezeiza, ya cayeron varias mulas que intentaban viajar con la misma sustancia hacia México. En uno de los casos eran tres mujeres que llevaban diez kilos que les engordaban las piernas ocultos como una segunda piel bajo calzas ajustadas. También iban al DF. Otro cargamento con sesenta kilos en sacas de courier fue interceptado cuando pasó por los rayos X. Iba, vía Miami, a Guatemala, otra plaza controlada por la larga mano del cartel de Sinaloa.
El Chapo. El líder de ese grupo goza en México de una fama sólo comparable a la de Maradona en la Argentina. Es un personaje popular y casi mítico que se ha ganado el protagonismo de varios narcocorridos por sus aventuras en las que el ejército y la DEA le pisan los talones pero nunca logran atraparlo. En enero de 2001 el capo se escapó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, escondido entre la ropa sucia, dentro de un carrito de la lavandería. Luego, a lo largo de siete años, consiguió escapar de todas las operaciones que le montaron. “En realidad, el gran éxito del Chapo es su protección oficial. De ahí su impunidad. En el 2004 se casó en un pueblo de Durango con una jovencita. Hizo una fiesta multitudinaria a la que asistieron funcionarios del gobierno de ese Estado”, dijo el experto Ricardo Ravelo, que publica sus investigaciones en la revista Proceso.
La sombra del Chapo Guzmán, cuyo pellejo fue valuado por la DEA en cinco millones de dólares, ha sido perseguido en Nayarit, Puebla, Distrito Federal, el Estado de México y Guanajuato, el lugar de donde vinieron los mexicanos presos por fabricar cristal meth en Maschwitz, y hacia donde van los cargamentos de efedrina detectados. En junio del 2005 investigadores de Estados Unidos ubicaron al capo del narcotráfico en Guanajuato. En ese momento la DEA entregó fotografías satelitales de un rancho de esa zona conocida como El Bajío, que había sido de un ex gobernador, reconocieron fuentes del gobierno mexicano. Aunque Guanajuato se mantuvo al margen de la guerra narco entre carteles terminó convertida en una plaza muy disputada por extensiones del cartel de Sinaloa y del cartel del Golfo, porque una febril industria local y un alto nivel de corrupción oficial lo vuelven ideal para el lavado de dinero.
“Los carteles mexicanos tiene presencia en 36 países del mundo. El más fuerte de ellos es el de Sinaloa –detalla el experto Samuel González desde Italia, donde da conferencias sobre narcoterrorismo–. Y es el que más presencia ha logrado en Sudamérica. Desde el 96, 97 que hubo contactos importantes con la Argentina. Ahora está claro que en la Argentina el cartel de Sinaloa lava dinero en varias áreas”.
Una fuente de la PGR explicó las condiciones que vuelven a la Argentina importante para la ruta de las drogas sintéticas. “Allá es tan fácil conseguirla que la inversión es mínima. Sale diez veces menos que en México, donde está totalmente prohibida y allí el control aparentemente es nulo”, sostuvo. La efedrina se produce sólo en Alemania, India y China. Ravelo, autor de Los capos, advierte que “los colombianos están haciendo llegar la cocaína que antes les daban a los mexicanos directamente a Estados Unidos en submarinos. Eso modificó los intereses de los mexicanos que descubrieron un negocio aún más rentable que el de la coca. La producción de drogas sintéticas es más barata, fácil y expeditiva. Las pastillas de éxtasis o el cristal se pueden producir en un espacio reducido sin tanto riesgo. Para nosotros no es una sorpresa que el cartel de Sinaloa llegue a Buenos Aires. Aprovecha las ventajas de la porosidad legal de un país que no tiene controles. En la Argentina seguramente hay una fiebre de autorizaciones legales que están permitiendo el ingreso de sustancias que en un amplio porcentaje no están destinados a la industria de los medicamentos”.
Investigan si una denuncia de Forza tiene relación con su muerte
Los investigadores buscan establecer si las cuatro personas que fueron denunciadas por Sebastián Forza por amenazas de muerte tienen vinculación con el triple crimen de General Rodríguez. Se trata de Iber Esteban Pérez Corradi, Marcelo Abasto, Carlos Loureiro y Carlos Ramos. Forza los denunció el 2 de junio en la comisaría 3ª. Tres días antes, en la farmacia Viamonte –en la que figuraba como apoderado legal– le dejaron una silla de ruedas con un mensaje.
“Ahora te perdonamos la vida. La próxima vas a tener que usar la silla de ruedas para siempre. Aníbal Gordon”. “¿Conocés a alguien que se llame Aníbal Gordon?”, le preguntó a Forza el encargado de la farmacia de Viamonte 1483. La firma llevaba el nombre del fallecido agente de inteligencia de la última dictadura.
“Pediré que se registren las llamadas entrantes de Corradi”, anticipó Miguel Ángel Pierri, abogado de la familia Ferrón. Pérez Corradi, que era investigado por la DEA por su presunto nexo con los carteles mexicanos, se habría reunido con Forza y Ferrón para establecer una sociedad para exportar efedrina.
“El Gobierno es consciente”
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, no se sorprende cuando se habla de carteles mexicanos en Buenos Aires. “Si hay algo, es incipiente. Por eso ahora se trata de sacarles la materia prima, no dejar que accedan a los precursores químicos como la efedrina”, dijo en diálogo con Crítica de la Argentina.
–¿Qué información manejaban en el Gobierno?
–El Gobierno es consciente de lo que está pasando. Nosotros le pedimos una reunión al embajador de Estados Unidos, Earl Wayne, y hablamos con Tony Greco, el representante de la DEA, para que aporten información.
–¿Pero tienen información sobre la presencia del cartel de Sinaloa en el país?
–Sabemos que los grandes grupos están abandonando el tránsito de drogas naturales por la Argentina para pasar a la efedrina, que es más rentable. Específicamente de un cartel no tenemos datos, pero puedo decirle que si existe una presencia, es mínima. Ahora es necesario salir rápido a controlar el ingreso de efedrina. Si no actuamos y se instalan es imposible derrotarlos.
Dos toneladas de efedrina sin dueño
“Seguimos la ruta de la efedrina”, dijo uno de los investigadores que allanó la quinta en Maschwitz donde hombres del Cartel de Sinaloa producían crystal meth. La ruta los llevó a la detención de Mario Ribet, y su socia, una mujer de apellido Russo, quienes le habrían vendido la efedrina a los mexicanos. En cinco allanamientos en la Capital y en Formosa, los policías de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana, acompañados por la Sedronar –donde los dos figuran como proveedores de precursores químicos autorizados– se encontraron con documentos que prueban una venta de 2.300 kilos de efedrina. Los empresarios no dijeron a quién se la dieron. Pero sí que se la compraron a otro distribuidor, Carlos González, con oficinas en el microcentro y en Formosa. Sobre González ahora pesa una orden de captura. Anoche estaba prófugo. Una fuente de la Sedronar dijo que Drofasa, un laboratorio al que la Aduana le incautó un cargamento de dos toneladas de efedrina provenientes de India, es investigado por el juez Marcelo Aguinsky por “tentativa de contrabando de efedrina” a México.
