Contribuir a la formulación de una propuesta de transformación
Por Jesús Rodriguez
Hoy, cuando la Administración Justicialista enfrenta los límites que la voluntad popular le fijó en la última elección, a través de las decisiones de otros instancias de poder en un sistema de gobierno republicano, como lo son el Congreso y la Corte, cabe preguntarse cuál es la principal responsabilidad que le cabe a la UCR. Es, sin duda, la de contribuir a la formulación de una propuesta de transformación que iguale las oportunidades de todos, garantice la convivencia pacífica y promueva las garantías y derechos democráticos.
Ello exige ser preciso en el orden de prelación de las prioridades: primero el programa, discutido y concertado, con las otras fuerzas políticas signatarias del Acuerdo Cívico y Social. Al mismo tiempo, la conformación de los equipos interdisciplinarios a través de una convocatoria amplia, plural y federal para la formulación del programa de cambio y progreso social. Finalmente, la selección de los candidatos que representarán en las urnas esa propuesta.
Alterar ese orden lógico sería desoír el reclamo social de unidad en la acción política y, también, favorecer la estrategia divisionista del oficialismo.
Por eso, una responsabilidad primordial del Radicalismo es preservar la competitividad y ampliar las potencialidades de todos los candidatos de signo radical portadores de la esperanza de cambio social; del espíritu de dialogo y consenso político; de la convicción del fortalecimiento institucional; de la vocación de integración federal y de la voluntad de reinserción internacional de la Nación Argentina.
