Alertan sobre la eventual caída del PBI en el segundo semestre
Gonzalez Fraga pronosticó que la economía crecerá sólo el 2 % por el conflicto con el campo. Y Kiguel dijo que el peligro mayor es la estanflación. En cambio, Lacunza defendió la política monetaria del BCRA.
Clarin.com.ar – Para un grupo de economistas, el diagnóstico es prácticamente igual: habrá una fuerte desaceleración del crecimiento durante este año. El costado positivo sería, según esa mirada, que este enfriamiento actuaría como un freno a la inflación. Ayer, estos pronósticos se escucharon en el Four Seasons, en un debate organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y Argentina (AmCham).
El ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga sostuvo que "la desaceleración del crecimiento es más rápida de lo que esperábamos". Y señaló que la expansión real de la economía en "el segundo semestre estará en 2%". Sin embargo, estimó que de aquí a fin de año, la inflación será menor a la que hubo en el primer semestre porque los empresarios buscarán frenar los aumentos para compensar la caída de ventas. Gonzalez Fraga, quien apoyó a Roberto Lavagna en las elecciones del 2007, dijo que "la política que se aplicó hasta 2006 está agotada".
"El riesgo más grande que tenemos es de estanflación", apuntó el ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel en referencia al escenario de estancamiento con inflación. "Si se aplicaran medidas sensatas, como sincerar la inflación, permitir subas tarifarias y aplicar políticas productivas, Argentina estaría en condiciones de seguir creciendo a tasas chinas", agregó.
En cambio, a Hernán Lacunza, director general del Banco Central defendió la estrategia del gobierno, al menos en política monetaria. No habló del enfriamiento ni de la inflación, y recurrió a la ironía para apuntalar la táctica del Central para escarmentar a los que apostaron contra el peso en las semanas de la mini corrida cambiaria. "Inquietarse por el uso de las reservas para abastecer al mercado sería tan absurdo como no usar el paraguas en caso de lluvia". Si bien dijo que "no existe piso para abastecer la demanda de dólares", también apuntó que "un movimiento del 4 o 5% en el tipo de cambio nominal es perfectamente aceptable en cualquier lugar del mundo".
Y señaló que en los últimos meses el Central inyectó 8.000 millones de pesos al mercado para asegurar la liquidez. Esta estrategia permitió que en los últimos 30 días los depósitos del sector privado aumentaran 1,3%.
Su sentencia final fue concluyente: "la probabilidad de una crisis es nula. No debemos mirar al país por el espejo retrovisor", dijo en referencia a los pronósticos de que la crisis de 2001 podría repetirse.
Además, Gonzalez Fraga se metió de lleno en la inflación. Dijo que "tiene más que ver con el recalentamiento de la economía que con la suba internacional de los alimentos. Los subsidios a las tarifas se concentran en los sectores de altos ingresos y esto les permite mantener un alto ritmo de consumo". "El millón de familias más ricas recibe el equivalente a 5 planes sociales e
