La Internacional Socialista se acercó a la UCR y el PS
La reunión culminó con un fuerte respaldo al reclamo de soberanía Argentina sobre Malvinas y con una expresión de preocupación por el respeto a los derechos humanos en Venezuela. Por el radicalismo, estuvo Ernesto Sanz y Gerardo Morales y por el socialismo, Rubén Giustiniani y Hermes Binner.
La reunión regional de la Internacional Socialista (IS) culminó ayer con un fuerte respaldo al reclamo de soberanía argentina sobre Malvinas —que incluyó el rechazo a la exploración de petróleo por parte de Gran Bretaña— y expresó la “preocupación” por el respeto a los derechos humanos en Venezuela.
El encuentro, en el que participaron representantes de más de 30 países, fue una buena oportunidad para que los anfitriones —la UCR y el Partido Socialista— dieran una señal al exterior sobre su voluntad de convertirse en una alternativa de gobierno para 2011.
El secretario general de la IS a nivel mundial, Luis Ayala, hizo hincapié en el acercamiento entre las dos fuerzas y confió en que los socios del Acuerdo Cívico puedan transformarse en “una fuerza de alternativa de futuro gobierno”.
La presencia del gobernador Hermes Binner en la apertura del encuentro, el mutuo intercambio de elogios y la organización conjunta de esta reunión en el Hotel Intercontinental contribuyeron a fortalecer las coincidencias entre la UCR y el PS, en contraposición con las diferencias que se acrecientan con la Coalición Cívica.
Los representantes argentinos destacaron como un logro la declaración sobre Malvinas, en la que la IS resolvió “reafirmar su respaldo a los legítimos derechos argentinos en la disputa de soberanía con el Reino Unido”. En ese contexto, insta a ambos gobiernos a que “reanuden las negociaciones a fin de encontrar a la brevedad una solución justa, pacífica y definitiva a la disputa” sobre Malvinas.
Si bien hubo un respaldo unánime de los miembros de la IS de América latina, algunos representantes europeos que se sumaron al debate prefirieron abstenerse de votar por la contradicción que significaría opinar en contra de un país con el que se mantienen buenas relaciones a nivel bilateral.
Los representantes de cuatro partidos de Venezuela tuvieron un alto protagonismo durante las dos jornadas de ponencias, en las que manifestaron un claro rechazo a la administración de Hugo Chávez.
Sus advertencias quedaron plasmadas en otra declaración en la que se expresó la “preocupación por el respeto a los derechos humanos y las libertades democráticas”, al tiempo que se solicitó la liberación de presos políticos” y el “regreso de los exilados” .
También hubo muestras de solidaridad hacia la situación en Haití y Chile luego de los terremotos que sufrieron; por el desastre en Río de Janeiro ante las inundaciones y se acordó hacer un reclamo por la autodeterminación de Puerto Rico, entre otros temas.
Participaron el titular de la UCR, Ernesto Sanz, y otros referentes partidarios como Gerardo Morales, Jesús Rodríguez, Carlos Becerra y Marcelo Stubrin; por el socialismo estuvieron Rubén Giustiniani, Héctor Polino y otros dirigentes porteños.
