El campo volvió a la alerta y movilización
Ayer hubo asambleas en Río Primero y Gualeguaychú. Quieren integrar a los autoconvocados a las organizaciones rurales.
LaVoz.com.ar – Con tres actos efectuados ayer –uno en Gualeguaychú (Entre Ríos), otro en Villa Constitución (Santa Fe) y el tercero en Río Primero (Córdoba)–, el campo comenzó a aceitar los engranajes para volver a reclamar por la falta de una política agropecuaria, y aunque ya les puso fecha a nuevas deliberaciones en el marco de su alerta y movilización, por ahora no cortará rutas.
En una asamblea realizada en el Club Santa Rosa, con la participación de unos 1.500 productores, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, bregó por la unidad del sector e instó a los productores autoconvocados –que en gran número participaron– a integrarse formalmente a algunas de las entidades agropecuarias para darles mayor organicidad a las demandas.
Al acto, que concluyó con un almuerzo multitudinario, asistieron también legisladores nacionales. Entre éstos se contaba el senador Roberto Urquía, cuya empresa, Aceitera General Deheza, fue de las más cuestionadas en la larga protesta que terminó por derrumbar la resolución 125 que imponía las retenciones móviles y en cuyo debate en la Cámara Alta el parlamentario del Frente para la Victoria terminó por votar en contra.
Junto con Llambías, Néstor Roulet (Cartez), Marcos Giraudo (Coninagro) y Jorge Solmi (Federación Agraria Argentina), fueron los oradores que desgranaron los problemas que afronta la producción primaria pese al derrumbe de 125.
La situación de la lechería (a la cual a fin de mes se le vence el precio sostén convenido con el Gobierno), de la ganadería (por el cupo a las exportaciones cárnicas) y del maíz (también están paradas las ventas externas) fue identificada como lo más urgente para resolver en el corto plazo.
En ese contexto, al menos dos acciones quedaron definidas. En primer lugar, un calendario de asambleas que en el caso de Córdoba tendrá continuidad mañana en Laguna Larga, con la presencia en Agroactiva del titular de FAA, Eduardo Buzzi, y el jueves en Villa del Rosario. El sábado 30 habrá otra asamblea en la Sociedad Rural de Jesús María.
Y, en segundo término, el pedido de Llambías para darles organicidad a los autoconvocados –los había de gran parte de los piquetes del arco centro-norte de la provincia– mediante su integración formal a alguna de las organizaciones de base.
La presencia de diputados y senadores nacionales que votaron en contra de las retenciones móviles no pasó inadvertida en el almuerzo posterior. A medida que ingresaban, se los iba nombrando uno por uno y un persistente aplauso acompañaba su ubicación en el estrado.
Fueron de la partida los radicales Oscar Aguad, Mario Negri y Heriberto Martínez; el justicialista Arturo Miguel Heredia (adelantó su rechazo a la estatización de Aerolíneas Argentinas), César Albrisi y Urquía. Aunque para el senador los aplausos no tuvieron la intensidad del resto, tampoco hubo silbidos ni reproches.
Es más, en conversaciones con la dirigencia, el parlamentario consolidó su opinión de que todas las políticas oficiales apuntan a objetivos fiscales y no al desarrollo de la producción. La extensión a 180 días de los plazos para exportar soja, girasol y derivados, a cambio de depositar las retenciones dentro de las 48 horas de cerrado el negocio, es una prueba de ello, habría comentado Urquía.
Desde Gualeguaychú, en una deliberación encabezada por De Angeli y efectuada al costado de la ruta 14 (que por momentos ocasionó dificultades con el tránsito), se lanzó una asamblea nacional agropecuaria para el próximo sábado 30 en inmediaciones del túnel subfluvial, en Paraná.
El líder agropecuario entrerriano, a quien Buzzi le reprochó ayer su “foto con (Mauricio) Macri”, criticó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien le cuestionó caer en los mismos errores de gestión pese al prolongado conflicto por las retenciones.
En tanto, desde un tractorazo del que participó en Villa Constitución, Eduardo Buzzi dijo que estas primeras asambleas de productores constituyen “una advertencia” al Gobierno acerca de que no se están atendiendo los graves problemas que alcanzan a la producción agropecuaria, como para evitar un nuevo paro.
