Cómo se diluyó el proyecto oficial
Bajo presión del campo, el Gobierno introdujo modificaciones a la presentación del 11 de marzo. Las concesiones fueron desde mayores reintegros hasta un achatamiento de la curva del impuesto. Las retenciones siguen en manos del Ejecutivo.
CríticaDigital.com.ar – El ex ministro Martín Lousteau presenta el esquema móvil que desencadena la guerra gaucha. Ante la disparada de los precios internacionales, el sistema implica un aumento del 35 al 44% de las retenciones para la soja y del 32 al 39% para el girasol. Alcanza a todos los productores sin distinción de tamaño. Los sojeros involucrados son 74.715 y el Gobierno estima que recaudará entre 3.000 y 4.000 millones de pesos adicionales. Los ruralistas hablan de 8.000 millones. La tonelada de soja vale 538 dólares.
18 de abril: Reintegros a los más pequeños
Ante la movilización y el lock out ruralista, el Gobierno cede por primera vez. Acepta compensar a los 62.000 chacareros que producen menos de 500 toneladas para que no paguen más del 35% de retenciones previo al esquema móvil. También ofrece un subsidio a los fletes. En total sacrifica entre 800 y 1.000 millones de pesos de lo que esperaba recaudar por año. Para cobrar les exige a los productores que no hayan facturado más de 500.000 pesos en 2007 y que no exploten más de 150 hectáreas en la zona núcleo. La soja vale 476 dólares por tonelada.
29 de mayo: Rebaja si la soja supera 600 dólares
Eyectado Lousteau del Gobierno, Alberto y Carlos Fernández anuncian que las retenciones subirían menos ante cada incremento de precios por encima de los 600 dólares. Atenúan así la curva que rige el impuesto, con el pretexto de no destruir los mercados a futuro. Y bajan el tope de la alícuota del 58,5 al 52,7 por ciento, aunque el impacto fiscal inmediato es nulo porque tonelada de soja cotiza a 461 dólares. También habilitan a los monotributistas para cobrar los reintegros anunciados, pero ninguno se anota.
9 de junio: Cristina y el plan de redistribución
Cristina anuncia que destinará lo recaudado por la suba de retenciones a la construcción de caminos, hospitales y centros de salud. En medio de la crisis política, asegura que no busca cubrir los pagos de deuda sino “cerrar la cuenta social”. Y pide disculpas “por si alguien se sintió ofendido” durante el conflicto. La oposición denuncia que por maniobras de las grandes aceiteras y acopiadoras, el fondo que conformó el Gobierno para esas obras no recibirá un peso este año. Las entidades se mantienen en pie de guerra. Soja: 505 dólares.
17 de junio: Las retenciones van al Congreso
En un nuevo discurso por la cadena nacional de radio y TV, Cristina anuncia el envío al Congreso de la polémica resolución 125 “por si no basta con esta Presidenta, que obtuvo el 46% de los votos”. Desde la Casa Rosada aseguran que sólo permitirán que se ratifique o rechace el aumento. Y que no admitirán modificaciones en el texto. Por la ausencia de la soja argentina en el mercado internacional, el valor de la tonelada trepa a 548 dólares.
5 de julio: Diputados da media sanción
Para lograr el apoyo de su propia bancada, el oficialismo acepta rebajar al 30% las retenciones para quienes produzcan menos de 300 toneladas. Y extiende los reintegros hasta las explotaciones que rindan 1.500 toneladas anuales. Así, de los 74.715 alcanzados inicialmente, el esquema móvil de retenciones sólo afecta a los 2.817 productores de mayor volumen, que explican un 59% de la producción. Lo hace con subas inferiores a las originales por cada aumento de precio a partir de los 600 dólares, que ahora (con la soja a 588 dólares) aparece más cercano.
