Juventud | 12/01/2017

PAMI: Nuevos criterios para el acceso a un derecho

Hace algunos días atrás, el director ejecutivo del PAMI, Carlos Regazzoni, anunciaba una medida polémica para los jubilados: nuevas condiciones para acceder a la tarifa social en los medicamentos.

Esto quiere decir que no tendrán los medicamentos subsidiados al 100 % aquellas personas que tengan prepagas, posean un auto de menos de 10 años (como así también aviones o barcos) o más de un inmueble, o cobren más de 1,5 haberes previsionales mínimos.

Actualmente, el PAMI cuenta con 5 millones de afiliados, de los cuales 1,6 millones utilizan la tarifa social. El motivo del anuncio de la nueva medida fue el resultado del cruce de datos entre el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados con el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social. El mismo “descubrió a 2495 personas con embarcaciones a su nombre, como aeronaves y otras tantas con propiedades de lujo”.

De este modo, el titular del PAMI justificó su accionar señalando que las consecuencias de la implementación de los nuevos criterios de otorgamiento de subsidios le ahorraría a la institución 1.600 millones de pesos anuales. Además, especificó que con este nuevo sistema sería más sencillo encontrar a las personas que realmente necesitan el subsidio, de acuerdo a su vulnerabilidad socioeconómica.

Como jovenes militantes nos parecen poco serios los argumentos. Implementar un recorte sobre un derecho sosteniéndose en 2.495 casos, que sólo representan al 0,15% de los afiliados que utilizan la tarifa social (1,6 millones), es una pésima justificación.

Estas nuevas condiciones no representan la realidad económica del país. Recordemos que el 1,5 de haberes previsionales mínimos representa un total de 8.500 pesos; actualmente, una suma difícil de estirar y más para personas de tercera edad.

También es incoherente el criterio relativo al año del automóvil. Tengamos en cuenta que estamos en el 2017. Muchas personas mayores necesitan de un vehículo en condiciones para poder transportarse. De acuerdo a la nueva medida, un jubilado tendría que tener un auto del 2006 (o anterior) para poder recibir el 100% del subsidio en sus medicamentos. Se debería ser más serio a la hora de tomar decisiones, y poner la lupa a quienes realmente se aprovechan de ella.

Regazzoni desea con esto una disminución del gasto en su presupuesto, pero, al mismo tiempo, jamás contó que creó más de 350 cargos, varios de ellos con sueldos jerárquicos, que superan los 100 mil pesos mensuales.

Hay que aclarar que el problema de raíz es la mala administración, como también la corrupción existente. El PAMI por años ha actuado de prestamista del tesoro nacional y de “caja” política para los diferentes gobiernos de turno.

En consecuencia, una gran porción de la sociedad ha optado por pagar prepagas privadas para contrarrestar el mal servicio de la gestión pública. ¿Cómo se pretende sacarle un derecho a una persona que aportó toda la vida sólo por tener una prepaga, decisión que es consecuencia del mal servicio que brinda el PAMI?

Cómo Juventud Radical Porteña entendemos que tendría que haber una serie de prioridades y una de esa es asegurar el bienestar de nuestros jubilados. Nos sentimos obligados a señalar estos errores para construir políticas públicas que estén a la altura de las circunstancias.

Creemos que el eje de discusión tendría que ser otro. Como mencionamos, el PAMI, necesita de una urgente y profunda reforma interna para poder garantizar su buen funcionamiento. Esta crisis trajo problemas presupuestarios que no debieran ser pagados por los jubilados

¿Cuánto ahorraría el PAMI si las retenciones a las mineras no se hubiesen sacado?

Desde la Juventud Radical Porteña llamamos a la reflexión y al trabajo urgente. El PAMI y todo el sistema previsional está ante una oportunidad histórica de reorganizarse y progresar. Estamos seguros de la predisposición del Gobierno Nacional para esta tarea. El problema radica en centrarse en los problemas de raíz para solucionarlos.

Las medidas a llevar a cabo en el área de salud son inmensas, y requieren de muchos años de trabajo para lograr el sistema que todos pretendemos y soñamos. Una pata imprescindible de este pobre sistema de salud es el PAMI, la mayor obra social de Argentina, bajo la cual casi 5 millones de argentinos depositan lo más valioso que tienen, su Salud.

Por eso, como radicales parte del frente ECO, queremos manifestar nuestra preocupación acerca de la situación actual del PAMI. Nuestros abuelos siempre fueron la parte olvidada de la sociedad, la cual sufre recortes, perjuicios, falta de oportunidades y sobre todo, una calidad de vida que no se corresponde con personas que trabajaron toda la vida para poder disfrutar de su retiro. Es fundamental que también cambiemos esto.

Voluntad. Coherencia. Decisión política. Planificación. Y sobre todo, empatía con los que menos tienen. Con esto vamos a construir no sólo un PAMI mejor, sino que vamos a lograr la Nación y la Ciudad de Buenos Aires que los argentinos nos merecemos. 

 


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