Los partidos políticos como instituciones sociales están ligados en las sociedades modernas al reconocimiento del derecho del pueblo a participar en el poder político, y por ende están indisolublemente ligados a la democracia y a la modernización de la sociedad.

 

La UNIÓN CÍVICA RADICAL en nuestro país en general, y en este distrito en particular, ha tenido desde sus comienzos un rol preponderante en lo que se refiere a la mejora de las prácticas políticas, constituyéndose en el primer partido político moderno, en términos de su organización y estructura interna.

 

Ha pasado más de un siglo desde esa formulación, y nuestras sociedades han cambiado sustancialmente.  Uno de los grandes retos que se plantea esta Convención, y en esto hemos coincidido con muchos Sres. Convencionales, es llevar adelante una profunda reforma de la Carta Orgánica partidaria.

 

Quiero en esto expresar mi reconocimiento personal a la enorme tarea llevada adelante en este sentido por el Presidente saliente Dr. Ricardo GIL LAVEDRA y por los Sres. Convencionales que ha integrado el equipo de la Comisión de Reforma. Sin ese aporte medular no estaríamos hoy en condiciones de avanzar -en lo inmediato- en la declaración de Necesidad de la Reforma de la Carta Orgánica del Distrito.

 

Debemos ser consecuentes con los principios que han regido a lo largo de nuestra historia y con los cuales nos sentimos profundamente identificados, pero audaces a la hora de plantear cambios que nos permitan estar a la altura de los desafíos que nos plantea la sociedad del siglo XXI.

 

Necesitamos Organismos de conducción más ágiles, y a la vez, mayor presencia de los afiliados en la toma de decisiones, a través del perfeccionamiento e incorporación de nuevos mecanismos de democracia semi directa y participación en la vida del Partido.

 

También debemos imaginar formas de articulación entre nuestro partido y los nuevos actores y organizaciones sociales. Con muchos de ellos hemos compartido el compromiso de la recuperación democrática en los ´80. Muchos de ellos también creyeron y siguen creyendo en la UNIÓN CÍVICA RADICAL como instrumento del cambio y la transformación de esta sociedad. Debemos establecer los mecanismos para que la opinión y la experiencia de esos actores se integre al proceso de recuperación partidaria en el que estamos empeñados, juntos, los radicales del distrito.

 

La reforma es necesaria finalmente, para dar respuesta al proceso de descentralización en Comunas, del cual han sido artífices principales hombres y mujeres de este Partido.

 

Más allá de la reforma partidaria, el otro eje importante de trabajo  de esta Convención está vinculado a la propuesta política para nuestra Ciudad.

 

En este sentido impulsaremos el debate para la conformación de una Agenda Partidaria que priorice la formulación de propuestas de políticas públicas para la Ciudad de Buenos Aires.

 

Muchas veces se ha priorizado en este Distrito, que es también Capital de la República, el debate de temas de alcance nacional, relegando las propuestas en temas locales.

 

No obstante, la UNIÓN CÍVICA RADICAL del Distrito -como pocos partidos- ha aglutinado en su seno a lo largo de los años un notable grupo de cuadros técnicos vinculados a la gestión de la Ciudad. Estos, sumado a un importante entramado de locales partidarios y organizaciones de la sociedad civil afines, nos permitirán construir una alternativa política para Buenos Aires y sus Comunas.

 

Volver a convencer a nuestros vecinos de la capacidad que tenemos los radicales para gestionar de manera eficaz y eficiente a Buenos Aires, es quizá nuestro mayor reto. Pero también como porteños, el que más nos apasiona.

 

Si durante nuestro mandato logramos plasmar avances en estos dos grandes temas –y estoy seguro que así será por la capacidad y vocación de los Sres. Convencionales-, habremos no sólo honrado el apoyo con el que nos distinguieron nuestros correligionarios en las urnas, sino que estaremos garantizando por muchos años más con una UNIÓN CÍVICA RADICAL renovada en el distrito, los ideas que siempre hemos representado: democracia, igualdad y libertad.