| 22/09/2007

Gil Lavedra advirtió que peligra el sistema democrático a raiz de la crisis de los partidos políticos.

Señaló que en el actual sistema los líderes alquilan pequeños partidos para participar en actos eleccionarios y que a falta de militantes, rentan fiscales

El candidato a senador nacional de la UCR por la Ciudad de Buenos Aires, Ricardo Gil Lavedra, manifestó hoy que la crisis de los partidos políticos y su reemplazo por líderes de popularidad constituyen “un peligro para la subsistencia del sistema democrático” y destacó que una de sus consecuencias es que ahora en los procesos eleccionarios se alquilan pequeños partidos y fiscales.

 El dirigente llamó a “tomar conciencia” de esta situación, previniendo que “si no se revierte en un tiempo breve habrá serias dificultades en el sistema democrático, porque no es posible una democracia sin partidos; una democracia –sentenció- no se edifica sobre personalismos”.

 En declaraciones que formuló hoy en diversos reportajes, el candidato radical consideró entonces necesario que los partidos se reagrupen y fortifiquen, que produzcan nuevos liderazgo, pero dijo a la vez que la acción del gobierno, sobre todo al gobernar por decreto, actúa en perjuicio de esa necesidad de la democracia.

 Gil Lavedra manifestó en ese sentido su propósito de trabajar para “hacer más rigurosas las exigencias para constituir partidos políticos” dado que la flexibilización que dispuso el Congreso a raíz de la crisis de 2001 tuvo una  “una consecuencia  paradojal” en “la formación de una multiplicidad de partidos minúsculos que en realidad son inexistentes, irrelevantes, son meros sellitos de goma que se ponen en alquiler”.  y en la “aparición

 El candidato radical señaló que a la vez la política argentina registró “la aparición de líderes de popularidad que pueden imponer la televisión o los grupos de poder, .egocéntricos, pero sin estructuras propias, alrededor de quienes se hace todo” que “arman partidos, los abandonan., forman otros, se pelean entre si, forman alianzas, pasan de un grupo a otro con una impudicia total, con lo cual la gente no sabe a qué responde cada uno. Hay un gran personalismo”.

 Gil Lavedra dijo entonces que para poder competir electoralmente “todos estos líderes de popularidad van a las provincias a ver qué partidos hay y los alquilan”.

 En ese sentido manifestó que “uno de los problemas que tienen casi todas las fuerzas son los fiscales: como no hay organizaciones políticas con la cantidad de militantes necesaria tienen que contratar gente para que hagan de fiscales. Cuando se aproximen las fechas –anticipó- las distintas fuerzas políticas van a pedir que se anoten fiscales y al resto, obviamente, los van a contratar”.

 Aseguró entonces que ese “no es el caso de la UCR de la Capital , que a pesar de haber perdido las preferencias ciudadanas, de sufrir una crisis muy fuerte, conserva una estructura militante que le va a permitir fiscalizar las elecciones”.

 El ex camarista advirtió que “así no puede funcionar un sistema político. Un sistema político requiere de organizaciones con cierta estabilidad, con su disciplina interna, en función de determinados ideales. No puede subsistir con este patético pase de dirigentes”.

 Acerca de la transparencia del proceso electoral, Gil Lavedra reconoció que “las elecciones, sobre todo las de Córdoba, han  echado un manto de duda. Yo no se si en Córdoba hubo fraude o no –comentó-, pero han hecho todo lo posible para que la gente pudiera pensar que lo hubo”.

 Gil Lavedra consideró “inconcebible que hoy en día haya 17 horas para poder efectuar un escrutinio” y se preguntó “porqué la Argentina no tiene voto electrónico, como otros países, incluso más grandes, más complejos en cuanto a su organización territorial, como Brasil. Eso achicaría mucho las posibilidades de fraude”.

 También consideró “muy importante que el sistema informático tenga transparencia” y “como van a ser los ingresos de los telegramas” y afirmó que “la profusión de boletas tampoco ayuda, porque dificulta los conteos”.

 El candidato radical diferenció la situación ocurrida en el Chaco “porque en una elección que se define por el 0,3 por ciento es lógico que se espere el escrutinio definitivo. En Chaco nadie habló de fraude –dijo-, sino de que podría haber errores en la confección de los telegramas”.

 Ricardo Gil Lavedra dijo que cuando sea senador va a trabajar para que “haya menos partidos, con un financiamiento estatal más transparente para sus actividades” porque “los partidos no sólo compiten electoralmente, sino que su función también es poder absorber las demandas de la ciudadanía y transformarlas en políticas públicas”.  

 Dijo que “los partidos tienen que ser verdaderas usinas en ese sentido” pero que lamentablemente ahora “están acostumbrados a ser nada más que una maquinaria electoral y a recibir y juntar toda la plata para ese esfuerzo”.

Gil Lavedra manifestó que “es importante buscar los mecanismos para nuevamente reagrupar y fortificar a los partidos. Esto tiene que ver también con el Congreso, con un congreso que no funciona porque se gobierna por decreto. Obviamente así los partidos se debilitan porque el área política por excelencia de los partidos es el Congreso”.

Por último asumió que “la política necesita liderazgos y los partidos deben fomentar e incentivar la capacitación y la aparición de nuevos líderes dentro de sus estructuras”, lo cual diferenció de los personalismos.

 

 


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