La Convención Nacional de La Plata fue la consagración de la unidad de la UCR

Lo dice Hernán Rossi, flamante secretario general de la Convención Nacional y referente de UCR Capital. En esta entrevista remarca la importancia de una mirada amplia, de la búsqueda de consensos y de fortalecer y ampliar la coalición de Juntos por el Cambio.

La Convención Nacional de la UCR -uno de los órganos de conducción clave del partido luego del Comité Nacional- tiene nuevo titular y es Gastón Manes, hermano del neurólogo Facundo Manes. Así, la UCR selló una lista de unidad que trabajará, según acordaron más de 300 convencionales de todo el país, para “fortalecer la coalición, hacerla todavía más amplia” con el objetivo de tener “presidente, gobernadores, intendentes y jefe de Gobierno radicales”. Hernán Rossi, referente de UCR Capital, fue elegido secretario general y adelanta la postura que impulsará nuestro espacio.

“Tenemos una mesa donde están integradas todas las miradas de la vida interna partidaria y eso es realmente muy importante en estos tiempos tan particulares que van a transcurrir de aquí hasta las elecciones de 2023 con una alternativa que tenemos la obligación de construir”, explica Rossi.

– ¿Cuál es la visión de la UCR Capital para el partido a nivel nacional?

HR: – Es la visión de un partido político moderno, competitivo, que trabaje no solo para ofrecer las mejores mujeres y hombres como candidatas y candidatos en todas las provincias argentinas. Excede al propio radicalismo de la Ciudad de Buenos Aires porque tiene que ver con lo que planteamos a lo largo y a lo ancho del país los radicales que estamos enmarcados en Evolución Radical. Va a ser fundamental para reunir el consenso político necesario para que un gobierno de Juntos por el Cambio pueda iniciar en 2023 la transformación que el país necesita, que no será sencilla. Además, en el marco de la coalición, ratificar la importancia de las PASO porque mejora la vida interna de los partidos y la participación política de la ciudadanía.

Por otra parte, una profunda ratificación del federalismo, la posibilidad de que el partido incorpore voces que muchas veces están silenciadas por falta de oportunidades. Esto es muy importante en el funcionamiento de nuestro bloque parlamentario, pero también del comité nacional, de la convención nacional, del rol de las mujeres, del rol de los jóvenes. Todo ello hace a un partido moderno y más competitivo, más vinculado con lo que hoy la sociedad nos está demandando. Esas serán las posiciones que vamos a sostener desde el radicalismo de la Ciudad en el marco de la convención nacional.

– ¿Qué representa esta lista de unidad en la Convención Nacional?

HR: – La convención nacional de La Plata fue la consagración de la unidad, pero fue una unidad muy trabajada. Existen visiones diferentes en el partido de cómo llevar adelante nuestro accionar en esta etapa histórica, aunque si lo comparamos con los problemas internos que tiene la coalición gobernante los nuestros pueden ser hasta matices. Pero esos matices no dejan de ser muy importantes.

Gastón Manes fue el candidato de un sector mayoritario del partido, no hegemónico, en absoluto, pero sí expresa por lo menos en la fotografía de la política partidaria actual la mayoría del partido, que también conduce los destinos del Comité Nacional.

– ¿Qué desafíos tiene esta Convención de cara a 2023?

HR: – Esta misma Convención Nacional que eligió sus autoridades se tendrá que volver a reunir para discutir y decidir la política de alianzas del partido previo a las elecciones presidenciales del 2023. De todas maneras, es muy importante la posición política que ratificó la pertenencia a Juntos por el Cambio y encomendó al Comité Nacional a realizar las tratativas necesarias para que esta coalición sea lo más amplia posible con límites programáticos. Creo que eso fue muy importante y fue producto del debate y del consenso previo.

Un poco de historia:
la importancia de las convenciones a lo largo de los años

La primera convención nacional partidaria fue en 1892, y de alguna manera inauguró la vida interna de un partido político moderno en la Argentina. “Desde nuestros orígenes, la Convención Nacional fue el lugar donde se discutió el rumbo del partido, el programa, la fórmula presidencial propia cuando el partido participaba de elecciones, y también la política de abstención cuando no lo hacía porque entraba en instancias revolucionarias”, recuerda Rossi.

“Para que tengamos una idea de la importancia de este cuerpo grandes líderes del partido lo presidieron, recordamos a Juan Mamerto Garro, que fue candidato a vicepresidente de Aristóbulo del Valle; Pelagio Luna, que fue el vicepresidente del primer gobierno de Hipólito Yrigoyen; Honorio Pueyrredón, el gran canciller de Yrigoyen durante la Primera Guerra; José Luis Cantilo, intendente radical de la Ciudad de Buenos Aires y también gobernador de la Provincia de Buenos Aires, entre otros. Y más en nuestros tiempos: Conrado Storani, Hipólito Solari Yrigoyen, entre otros”, recuerda el referente.

Y continúa: “Fueron testigos las convenciones de la lucha partidaria en contra de las dictaduras hasta 1983, cuando era posibles reunirlas. Ya en democracia, hay una muy importante, la de 1993, en la cual Raúl Alfonsín, líder indiscutido del radicalismo pero ello no implicaba que no tuviera posiciones en contra, impulsa el pacto de Olivos para reformar la constitución un año después en 1994. En 1993, en La Pampa, esa convención discute acaloradamente el Pacto de Olivos”.

Para cerrar, Rossi vincula el marco histórico con la actualidad de la UCR: “Este repaso histórico del rol de las convenciones nacional del partido posicionan al radicalismo como un verdadero partido político moderno que ejerce internamente la democracia que pregona hacia afuera. Tanto en etapas de lucha contra las dictaduras como desde 1983 a esta parte, como método para resolver los consensos internos en el partido”.